
El primer paso no es mental, es biológico. Debes entender que el sistema no te está pidiendo productividad, te está pidiendo tu salud.
Identifica el Cortisol: Si sientes opresión en el pecho antes de fichar o migrañas los sábados, no es falta de motivación, es una factura biológica.
No es política, es supervivencia: El cortisol no entiende de ideologías; el sistema nos pasa la misma factura a todos por igual.
🛡️ 2. Rompe la “Indefensión Aprendida”
Muchos profesionales se quedan en el matadero porque creen que no hay salida (el experimento de Seligman aplicado a la oficina).
Deja de ser un Bicho de Teclado: No eres una extensión de tu ordenador ni una máquina de picar datos absurdos que podría hacer una tostadora.
Recupera tu Identidad: Deja de ser “la marca” o el KPI para volver a ser un ser humano que crea y decide.
🦅 3. Activa la Tecnología de Reseteo (EMDR)
No busques “mindfulness” para aguantar lo inaguantable; busca herramientas que reseteen tu sistema nervioso.
La Neuroplasticidad es tu aliada: El cerebro se puede reconfigurar para procesar el trauma laboral acumulado.
Usa la IA como “Yo Auxiliar”: Deja que la tecnología haga los procesos para que tú puedas dedicar tu alma a las personas y a la creatividad.
"Parece que la acción va seguida de la emoción, pero en realidad la acción y el sentimiento van juntos; y al regular la acción, la cual está bajo control de la voluntad, podemos regular directamente la emoción." — William James.
Mi consejo final: No esperes a "sentirte valiente" para recuperar tu identidad. Actúa hoy, crea tu búnker, pon límites. La calma y la soberanía vendrán como consecuencia de tu movimiento.